Como en la cocina, con mimo sale mejor

Para explicar por qué el link building tiene que hacerse con mimo no se me ocurre nada mejor que recurrir a mi propia experiencia… en la cocina. No tengo habilidad para cocinar, así que siempre necesito un manual (sí, sí, manual, no receta) que me detalle hasta el último paso. Por ejemplo, si hay que batir un huevo, necesito que el manual diga cómo hay que cascar el huevo y cuánto tiempo batirlo. El problema viene, según mi mujer, que es la experta, por el hecho de que me atengo al manual literalmente, y no tengo la soltura de ir modificando el plan a medida que avanzo. Ella (mi mujer) corrige de sal, deja algo en el fuego más tiempo de lo previsto si es necesario, inventa y añade un ingrediente que no está en la lista… y sale perfecto. Yo hago exactamente lo que pone el papel… y sale algo soso. Ni siquiera está malo, simplemente se puede comer, pero resulta complicado deleitarse con ello. No alcanzas el punto de fanatismo de Homer con la carne: “…y de beber, albóndigas“.

Pues eso, exactamente lo que sí consigue mi mujer al cocinar, es lo que yo sí consigo más a menudo con el link building. El link building requiere trabajo, y tiempo, y muchos mimos. Si quieres obtener enlaces de calidad, es muy aconsejable tener un buen gancho, y dirigirte a los blogs adecuados. Hasta ahí bien, casi todo el mundo sabe y hace eso. Pero el objetivo de este post es resaltar que es esencial invertir tiempo en esos blogs:

– ¿Quién es el responsable? ¿Cómo se llama? ¿Qué le interesa? ¿Cada cuánto publica? ¿El blog forma parte de una red de blogs o es una iniciativa personal? Dentro del tema del blog, ¿cuáles son los subtemas que más le interesan? ¿Suele publicar material ajeno? ¿Qué política de enlaces tiene? ¿Únicamente enlaza en el blog roll o lo hace también en los posts?

La respuesta a estas y otras preguntas requiere tiempo de navegación por esos blogs que teóricamente pueden venir bien para conseguir un enlace. Y tiempo es lo que el cliente no quiere pagar: el cliente quiere pagar por resultados. Pero yo siento que es la manera de hacerlo bien, y estoy convencido de que 10 enlaces de calidad rendirán más con el tiempo que 100 enlaces a cascoporro conseguidos por otros métodos más o menos automatizados. El caso es que esta manera de trabajar limita la cantidad de blogs a los que puedes acudir, lo que te obliga a ser más estricto en los criterios. Pero, amigo, cuando lo logras, cuando consigues un enlace de calidad, cuando la web de tu cliente entabla una relación de cooperación con el blogger contactado, que abre nuevas posibilidades de cooperación en el futuro (tú me sirves contenidos, yo te proporciono acceso a un segmento de clientes al que no llegabas o que quieres reforzar, etc.) pues eso da mucha satisfacción.

Así que aprovecho para agradecer a la agencia de marketing online en la que trabajo el hecho de que fomente que los consultores hagamos link building de esta forma. Hala, que aproveche